Cada septiembre recibo en el despacho a alumnos que han hecho la matrícula mirando solo la cifra de abajo, el total a pagar. Y ahí dentro hay una partida que nadie mira dos veces: las asignaturas que repiten. Una segunda matrícula no cuesta lo mismo que la primera, y el recargo del recibo es lo barato. Aquí tienes la cuenta entera, con números que puedes rehacer esta tarde con tu resguardo delante.
Qué es la segunda matrícula y por qué no vale lo mismo que la primera
La primera vez pagas el precio base del crédito. La suspendes, vuelves a matricularla al curso siguiente y esa asignatura entra en segunda matrícula: el crédito te sale más caro. La tercera vez, más. La cuarta, más todavía.
No es un castigo moral, es contabilidad pública: la plaza que repites ya se pagó una vez con dinero de todos, así que la parte subvencionada se encoge y la tuya crece. Lo que importa para tu bolsillo es que el precio no es lineal: sube a saltos.
El porcentaje exacto lo fija tu comunidad autónoma en su decreto anual de precios públicos, así que no te voy a colar un dato que quizá no sea el tuyo: búscalo, que está publicado, y sustituye. Aquí voy a usar un precio base de 18 euros por crédito y unos recargos del 40 % en la segunda matrícula, del 100 % en la tercera y del 150 % en la cuarta, porque con esas cifras la cuenta se sigue de cabeza.
La cuenta exacta de repetir una asignatura de seis créditos
Empezamos por lo fácil. Una asignatura de 6 créditos a 18 euros cuesta 6 × 18 = 108 euros la primera vez.
Con el recargo del 40 %, el crédito pasa a 18 × 1,4 = 25,20 euros, y la asignatura repetida sale por 6 × 25,20 = 151,20 euros. El sobrecoste son 43,20 euros. Dicho así, suena a cena de viernes.
Sigue subiendo la escalera, que es donde se pone seria. Tercera matrícula al doble: 36 euros el crédito, 216 euros la asignatura. Cuarta, a 45 euros: 270 euros. Si se te atraganta hasta el cuarto intento, habrás pagado 108 + 151,20 + 216 + 270 = 745,20 euros por seis créditos que valían 108. Son 6,9 veces el precio de partida por la misma casilla del expediente.
Y rara vez viene sola: tres asignaturas de 6 créditos en segunda matrícula son 3 × 151,20 = 453,60 euros, frente a los 324 que habrían costado a la primera. Son 129,60 euros de más en un recibo ya cargado.
Divide entre convocatorias: ese es el precio de presentarte «a ver qué pasa»
Este es el número que uso en tutoría, porque es el único que cambia comportamientos. Si tu matrícula te da dos convocatorias, la ordinaria y la extraordinaria, esos 151,20 euros son 151,20 ÷ 2 = 75,60 euros por convocatoria. Cada vez que entras al aula sin haber preparado estás gastando 75,60 euros en comprobar algo que ya sabías.
Me acuerdo de un martes de marzo, con el despacho oliendo al café de máquina que Álvaro había dejado en el borde de la mesa, en ese vaso de plástico que siempre quema por fuera. Segundo de ADE, el resguardo de matrícula doblado en cuatro y blando de tanto manosearlo. Traía tres asignaturas en segunda matrícula, Contabilidad de Costes entre ellas, y la frase de siempre: «me presento igual, por si suena la flauta». Le quité el resguardo de las manos, le escribí encima el precio por convocatoria y se lo leí en voz alta: setenta y cinco euros con sesenta por cada flauta. Se quedó mirando el vaso, movió la mandíbula como quien hace una cuenta que no le apetece, y me dijo que entonces se presentaba a dos y la tercera la preparaba en verano. Aprobó las dos; la tercera la sacó en septiembre. Desde ese día no doy una tutoría de repetidores sin hacer esa división delante de ellos.
La beca: el coste que no sale en el recibo
Aquí es donde la segunda matrícula deja de ser un asunto de decenas de euros. Las becas exigen superar un porcentaje de los créditos en los que te matriculaste. El umbral lo pone tu convocatoria y varía según la rama; para seguir la cuenta, uso un 65 %.
Imagina 60 créditos matriculados y 36 aprobados. Tu rendimiento es 36 ÷ 60 = 60 %. Con el umbral del ejemplo te quedas fuera por 3 créditos, porque el 65 % de 60 son 39.
Y el detalle que casi nadie ve: el denominador lo eliges tú el día de la matrícula. Con los mismos 36 créditos aprobados, matriculado de 54 en vez de 60, tu rendimiento sería 36 ÷ 54 = 66,7 % y estarías dentro. Mismo esfuerzo, mismo expediente, distinta beca.
Y aquí el límite donde esa regla se rompe: las convocatorias también exigen un mínimo de créditos matriculados para acceder a según qué cuantías, y bajar de ese mínimo cuesta más de lo que ahorra el denominador. La jugada funciona en el margen, para quitar una asignatura o dos, no para dejar el curso en cuadro. Mira tu convocatoria antes de tocar nada: las cuantías de una beca se cuentan en miles y todos los recargos de aquí, en decenas.
Anular a tiempo sale más barato que arrastrar
Un crédito ECTS equivale a entre 25 y 30 horas de trabajo del estudiante, clase incluida. Una asignatura de 6 créditos son 150 horas por la parte baja; repartidas en las 15 semanas de clase de un semestre, 10 horas a la semana.
Esas 10 horas existen aunque vayas «solo a por el examen». Si no están en el calendario, no es que vayas a suspender esa: se las vas a quitar a las asignaturas nuevas, y el curso que viene tendrás dos repetidas en vez de una.
Por eso en noviembre la pregunta buena no es «¿me dará tiempo?», sino «¿de dónde saco estas 10 horas?». Si no hay respuesta, busca la fecha límite de anulación de tu universidad: anular en plazo suele evitar que se consuma convocatoria, y una convocatoria no consumida es lo único de este artículo que no se puede comprar después.
Y el número gordo, el que cierra la conversación. Si arrastrar asignaturas te empuja a un año más de carrera, ese año son 60 créditos a 18 euros, 1.080 euros de matrícula, más un año sin el sueldo que ibas a cobrar: con 1.400 euros netos en catorce pagas, 19.600 euros. Al lado de eso, los 43,20 del recargo son ruido. El coste de la segunda matrícula nunca estuvo en el recibo.
Preguntas frecuentes
¿La segunda matrícula sube el listón para aprobar? No. El aprobado sigue en el mismo sitio y valen los criterios de la guía docente de este curso, no los del anterior. Lo que sí cambia de un departamento a otro es si se te guarda la nota de prácticas del año pasado: unos la conservan y otros te obligan a repetir la parte evaluable entera. Pregúntalo el primer día de clase, porque esa respuesta decide cuántas de las 150 horas necesitas de verdad.
¿Me matriculo de las repetidas y además de curso completo? Cuenta horas antes que créditos. Dos repetidas de 6 créditos son 300 horas y un curso completo de 60 créditos, 1.500: suman 1.800 horas repartidas en las 40 semanas que van de septiembre a junio, exámenes incluidos. Son 45 horas por semana sin contar desplazamientos. Si esa cifra no sale, no te dice que seas vago: te dice que el calendario no cabe.
¿Y si suspendo la segunda matrícula también? Pasas a tercera: en el ejemplo, 216 euros, el doble de la primera vez. Pero el dinero no es lo urgente. Casi todas las universidades tienen una normativa de permanencia que limita las convocatorias o los años para superar una asignatura, y esa norma no avisa por correo cuando te acercas al límite. Descarga la tuya y busca el artículo de permanencia el mismo día que veas el segundo suspenso.
Puntos clave
- Una segunda matrícula de 6 créditos con un recargo del 40 % pasa de 108 a 151,20 euros; hasta la cuarta se acumulan 745,20 euros.
- Divide el importe entre las convocatorias: presentarte sin preparar cuesta 75,60 euros por intento.
- La beca mide créditos superados sobre matriculados, y el denominador lo eliges tú: 36 de 60 es un 60 %, pero 36 de 54 es un 66,7 %.
- Seis créditos son 150 horas, 10 a la semana; si no están en el calendario, anula dentro de plazo y salva la convocatoria.
- El coste real no es el recargo, es el año extra: 1.080 euros de matrícula más un sueldo anual que no cobras.


